Soñé un momento, soñé su sutileza, soñé todo como en realidad nunca fue. Sentía como los segundos latían dentro de mí, el corazón y el tiempo supieron sincronizarse, pero no lo hicieron con ella… aún dudo que lo logren. Miré alrededor, fingía diversión, fingía que por dentro nada pasaba, pero pasó; dejé que unas palabras de hombre envalentonado rasgaran su cara, que pronto se transformaría… ¿fue el aire pesado de una voz alcoholizada?... ¿fue la inesperada caída de palabras nunca imaginadas?
El aire danzaba alrededor de ella, no sólo el aire, todo, quizás todo el mundo giró a su alrededor un instante. Había soñado ese momento, y así era como tenía que empezar, no sé si tenía que ser una noche de Noviembre, pero así lo soñé, el silencio solo lo rompía el sonido absurdo de una música que aunque me esfuerce no recordaré… creo que era lo de menos.
Debía ser indescriptible la desfiguración en mis gestos, preferí no mirarla a los ojos, era el momento que había esperado, era la eternidad hecha un instante… me dije que era un deja vu… ya había dado mi parte, y la que soñé que me correspondía nunca llegó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario